Más de 70 stands con proyectos escolares, talleres y la participación de tres universidades reunieron a la comunidad en una feria que forma parte del Mes STEAM ABG 2026, que este año cumplió su octava versión.
Colores, curiosidad y mucho entusiasmo marcaron la Feria STEAM ABG 2026, realizada el 8 y 9 de octubre en el Colegio Alberto Blest Gana, establecimiento que integra la Red de Escuelas Líderes. La actividad, abierta a toda la comunidad, se enmarca en el Mes STEAM ABG, iniciativa que cuenta con el patrocinio del Ministerio de Educación.
En cada uno de los más de 70 stands, grupos de estudiantes explicaban sus proyectos a los visitantes. Además, hubo talleres y presentaciones de innovaciones a cargo de jóvenes de la Universidad del Desarrollo, la Pontificia Universidad Católica de Chile y la Universidad Técnica Federico Santa María.
Lo que ocurre en la sala de clases
La feria busca mostrar los trabajos que niñas, niños y jóvenes desarrollan durante el año junto a sus docentes. “No nos preparamos para la Feria STEAM, lo que se exhibe es lo que ocurre de forma natural dentro del aula. Los docentes eligen las experiencias que más les gustaron y las comparten con la comunidad y otros colegios que nos visitan, ya que nuestra idea es que vean que es posible. No es necesario tener un laboratorio de fabricación digital para transformar el aula en un espacio innovador y entretenido”, explicó Yennyfer Pizarro, coordinadora académica de educación básica del establecimiento.

Entre los proyectos destacó “Asistencia QR”, una aplicación web creada en la asignatura de Tecnología por Rayén Martínez y Antonella Rodríguez, estudiantes de segundo medio. La herramienta registra la asistencia en el aula mediante códigos QR y verificación de ubicación GPS. Para desarrollarla, partieron de una pregunta: ¿cómo mejorar la eficiencia y la seguridad de este registro? Luego investigaron qué herramienta gratuita de inteligencia artificial podían usar y trabajaron con especial cuidado el prompt, es decir, la instrucción que se le entrega a la IA.

Por su parte, Benjamín Bustos, de cuarto medio del diferenciado científico, abordó el tema de la contaminación. “Hice un experimento donde pude comprobar la presencia de microplásticos, que son partículas muy pequeñas que se encuentran en el agua, el aire, los alimentos y que pueden entrar a nuestro cuerpo, provocando problemas de salud. Me guió la profesora Gloria Ponce del colegio y un biólogo de la Universidad Católica me ayudó a realizar tinciones de muestras”, relató.
Tecnología al servicio del aprendizaje
La variedad y envergadura de los proyectos se explican, en parte, por el trabajo que el colegio realiza desde edades tempranas. Según Pizarro, la asignatura de Creatividad Digital se imparte desde prekínder y permite enseñar informática educativa y diseño digital de forma progresiva. Así, los estudiantes exploran herramientas del mundo maker, como cortadoras láser e impresoras 3D. “Usamos la tecnología como un medio para aprender desde el ámbito de las ciencias, la tecnología, la historia, el inglés y la música”, indicó.
El establecimiento también promueve la articulación entre todas las asignaturas, con el objetivo de preparar a niñas, niños y jóvenes para la vida, fortaleciendo habilidades como la creatividad, el trabajo en equipo y el liderazgo. En esta lógica, la tecnología no es un fin en sí mismo, sino un medio para motivar a los estudiantes y favorecer sus aprendizajes.