Se pueden usar los sentidos a favor del bienestar personal. La neurocientífica está investigando sobre la respiración y, en particular la nasal, en el impacto que tiene en cerebro y el bulbo olfativo, el cual está relacionado con estructuras cerebrales que están involucradas en el emoción y la memoria Aprendemos y recordamos mejor si estamos en ese momento respirando por la nariz. Aprender a respirar por la nariz puede ayudar tanto en situaciones de placer como de dolor, puede ser un herramienta que voluntariamente se puede gestionar. El tacto es otro sentido que puede cumplir un rol en el bienestar, las caricias tienen repercusiones en el sistema nervioso que dura horas, el contacto físico entre las personas también, así como la capacidad de automasaje y amabilidad con uno mismo esta relacionada con la seguridad, con la calidad el sueño y el lenguaje interior de uno mismo. Por último, se recomienda la capacidad de reconocer y sentir lo que el cuerpo nos dice, ello permite discernir mejor entre una emoción y otra.
Información técnica
Fuente
Fundaciones Rassmuss
