¿Qué cambios han realizado las y los docentes en las aulas?

Transformación educativa

La docencia es una práctica viva, en constante transformación junto a las comunidades educativas. Seis docentes dan cuenta de ello al relatar cómo han ido renovando sus formas de enseñar y aprender en el aula.

Nuevas prácticas docentes
Nuevas prácticas docentes

Aunque la pedagogía tiene raíces profundas —vinculadas a la transmisión de saberes, historias y costumbres desde las primeras comunidades—, hoy se configura como una profesión clave para el desarrollo integral de niñas, niños y adolescentes, abarcando dimensiones académicas, socioemocionales y valóricas.

A lo largo del tiempo, la docencia ha transitado hacia su profesionalización y consolidación, especialmente desde el siglo XX. En la actualidad, continúa evolucionando para responder a los desafíos de una sociedad en permanente cambio, marcada por la aceleración del conocimiento y las nuevas demandas educativas.

Lejos de ser una práctica estática, la enseñanza exige reflexión constante y una mirada crítica que trasciende el aula. En este contexto, las y los docentes están impulsando nuevas formas de enseñanza que ponen en el centro el protagonismo del estudiantado, favorecen la interacción y fortalecen el vínculo con la comunidad educativa.

Nuevas formas de enseñar

María Cea, docente de inglés, relata que antes seguía al pie de la letra lo sugerido por el libro de asignatura, en termino de unidades o sugerencias de actividades, “hoy en día, le doy más énfasis al desarrollo de las habilidades productivas de la lengua: speaking y writing (hablar y escribir). Por lo tanto, prefiero desafiar a mis estudiantes a resolver tareas que involucren usar el inglés de forma activa, comunicativa y con un propósito que les acerque al uso real de la lengua en su vida cotidiana”.

Respecto al proceso de evaluación, la profesora Lorena Jorquera indica que lo que en su momento fuera solo una instancia de calificación cumpliendo con una normativa institucional, en la actualidad se ha transformado en una práctica inherente al proceso de enseñanza y aprendizaje. “Cada minuto de interacción pedagógica con mis estudiantes me entrega información para saber dónde se encuentran y qué camino cognitivo están siguiendo. El error se ha convertido en un insumo de estudio y reflexión en el diseño de clase y una vía perfecta de retroalimentación”, señala. 

En otra línea, el docente Hugo Cayul ha trabajado en la integración de la comunidad. “La creación de proyectos que consideran el trabajo individual, grupal y de manera colaborativa, lo practicaba pensando solo en un evento del aula o curso. En cambio, ahora tengo la intención de que estos proyectos tengan la posibilidad de ser conocidos por toda la comunidad e incluso fuera de ella”. Su premisa es que el aprendizaje es un proceso que involucra a toda la sociedad y que niñas, niños y adolescentes son ciudadanos que deben tener injerencia en esta.

Alberto Gonzales , profesor de matemática, ha incorporado la tecnología en el aula, obteniendo buenos resultados. “Antes usaba la pizarra con tiza, luego con plumones. Ahora utilizo la pantalla BigTablet, que me permite, además de escribir como antes, destacar, cambiar de color, hacer gráficos de funciones o geométricos más exactos, hacer clases interactivas y recreativas”, indica.

Aprendizaje socioemocional

Otro de los componentes que está presente en los establecimientos educativos es el aprendizaje socioemocional. La docente Nicole Orellana y la educadora Natali Cerón, están implementando prácticas y experiencias para desarrollarlo en sus clases. 

Nicole, destaca que ha dejado de insistir únicamente en el cumplimiento de la tarea como objetivo principal. “Doy mayor importancia al proceso, al bienestar emocional y la motivación. Esto me ha permitido generar un ambiente más positivo, donde mis estudiantes se sienten más seguros y dispuestos a aprender”.

Por su parte, Natali releva el trabajo conjunto con las familias, precisando que la entrega de información respecto a los procesos cognitivos, dar a conocer las habilidades y conocimientos que debieran adquirir en el transcurso del nivel, es un factor que fomenta el respeto entre adultos, niñas y niños, la buena convivencia y el buen trato. 

“Por medio de reuniones de apoderados, entrevistas personales, correos electrónicos, entre otros, entrego, material informativo, resuelvo inquietudes, dudas y acepto propuestas, ideas y sugerencias. Así, las familias se involucran más y aumenta el compromiso con las actividades curriculares”, apunta la docente. 

Las experiencias compartidas evidencian que la transformación educativa ocurre, sobre todo, en las decisiones cotidianas que se toman en el aula. Cambios en la forma de enseñar, evaluar, integrar a la comunidad y abordar el aprendizaje socioemocional dan cuenta de una profesión que se adapta. 

¿Y tú, qué cambios has implementado en tu práctica? Te invitamos a reflexionar junto a tus colegas y compartir tus opiniones en nuestras redes sociales.

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educarchile
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